Ir a la portada de La Verdad de Murcia         
 
Sábado, 4 de mayo de 2002

El equilibrio improbable

JAM ALBARRACÍN

Franco Battiato es un artista único e inimitable. En su propuesta, en su actitud, en su búsqueda del equilibrio improbable entre pop y música clásica, entre la espiritualidad orientalista y la carnalidad occidental, entre el elitismo intelectual avanzado y la sonoridad de la pasión popular. El siciliano logra un híbrido ciertamente atractivo ante el que sólo cabe dejarse llevar y disfrutar sin matices.

Su visita a Murcia coincidía con la segunda ronda de presentaciones de Ferro battuto, su más reciente álbum, que ya esgrimió el pasado mes de octubre en algunas ciudades españolas. El disco es notable y tiene momentos brillantes, si bien su accesibilidad no presenta tan pulido pavimento como la conocida de sus exitosos trabajos de los años ochenta.

El concierto atravesó por diversas fases. Tras un breve inicio con el único acompañamiento de piano y del Nuovo Quartetto Italiano, el asunto tardó lo suyo en cuajar. Franco no andaba esplendoroso de voz y el técnico no lograba hacerse con el sonido de la sala, lo que se traducía en una barrera que mermaba la credibilidad de sus canciones. Para colmo, en esta primera mitad no hubo concesiones: una tras otra fueron cayendo las canciones más duras de su último trabajo y alguno de entregas anteriores, así como una sorprendente y muy personalizada versión de Ruby tuesday, de los Rolling Stones del 67. Titanic Battiato se mantenía a flote gracias a una actitud que personalmente me sorprendió de manera muy grata: aquella que se asemeja a la del maestro que, más allá de la gravedad de sus conocimientos, es capaz de esgrimir desenfado y un gran sentido del humor.

Cuando el concierto se enderezaba apareció Sgalambro (Bacterio para los amigos, dicho sea con cariño) y todos abrimos los ojos con sorpresa. Pero el filósofo e íntimo de Battiato se marcó tres piezas en clave crooner-swing (entre ellas La vie en rose) y se ganó la ovación y vuelta al ruedo, por más que en La Academia de Operación Triunfo lo hubieran largado a la primera. Y en éstas regresó Battiato. Y de aquí al final, la gloria, los hits, la comunicación y el buen sabor de boca final. Las tocó (casi) todas: Centro di gravità permanente, Nomadi, Sentimiento nuovo, Voglio verdeti danzare, L’era del cinghiale bianco. Y hasta las bellísimas L’animale, I treni di Tozeur y Prospettiva Nevski. Y se llevó las dos orejas cuando, en digna lid, sólo mereció una.


Concierto: Franco Battiato. Formación: Battiato (voz), Manlio Sgalambro (invitado, voz), Nuovo Quartetto Italiano (sección de cuerda), Michele Fredigotti (piano), Angelo Privitera (teclados, programaciones), Chico Gussoni (guitarra), Paolo Costa (bajo), Lele Melotti (batería) y Mary Montesano y Vera Quarleri (coros). Lugar: Auditorio Región de Murcia, 2 de mayo. Calificación: Buena
 
 
 

© La Verdad, C/ Camino Viejo de Monteagudo, s/n. 30160 - Murcia.
Teléfono: 968 36 91 00. Fax: 968 36 91 47
lectores@laverdad.es