Pulsa aquí para ir a la portada de El Adelanto de Salamanca
REPORTAJE
Franco Battiato: punto y aparte

  •  Con más músicos en escena que en su concierto del 2002, el intérprete italiano volvió a reivindicar un estilo que no decae. Tremendamente propio. En la trastienda quedaron sus críticas a George Bush


  C.S. 03/07/2003

 

Franco Battiato, en los primeros compases de su concierto. J.M. GARCIA
 

A Franco Battiato las modas le traen al fresco. "Son pasajeras", dice. "Siempre hay una música ligera que no hace mal a nadie". En julio, pero sin firmar la canción del verano y esgrimiendo un estilo único, este hombre esforzado en ser inusual, con un público más que fiel, se coló en Las Adoratrices (programación de Caja Duero) rodeado por más músicos que durante su exitosa última comparecencia, en plena capitalidad (ayer, con cuarteto de viento incluido). "He variado un poquito", comentaba Battiato comparando ambas veladas.

El aroma de Fleurs3 , su último disco (repleto de temas italianos que fueron un bombazo en los 60 y otros que no lo fueron tanto), aporta un aire de nostalgia bendita, un aliento del Battiato clásico --el que se esconde en viejas canciones del tipo de El océano de silencio , una de las que recupera en esta gira-- capaz de embelesar a sus fieles. Encima, él se empeña en halagar la ciudad que tan bien le recibía. "Salamanca --asegura-- es maravillosa, es como de otro tiempo".

Este hombre particular (director de cine en sus ratos libres, abierto a pronunciarse en temas políticos y expresar a las claras un "no soy anti-americano, soy anti-Bush, es un hombre peligroso" y ferviente amante de la música clásica cuando lee porque "la contemporánea no me ayuda a concentrarme") tiene muy claro que su futuro no está en lo comercial. "Me gustaría retornar a la música como rito, no como consumo. Ahora sólo se escucha para divertirse". En su concierto de ayer apuntó ese toque hacia el que su inspiración le lleva en volandas: lo espiritual, lo exquisito, lo ajeno a las masas, lo minoritario.

Battiato tiene el aliento de algo que permanece, y los fans aplauden ese sedimento que dejan sus canciones. "Amo mucho el tiempo presente. Mi pensamiento es para el futuro próximo", comenta. "Creo que los músicos deben asumir su responsabilidad y volver a hablar con las personas". El, por ejemplo, no dejó pasar la oportunidad de mostrar en voz alta y clara una abierta preocupación ante una Unión Europea presidida por Silvio Berlusconi. "El problema es mundial y muy serio", dijo.

Más que un músico.


 
© Publicaciones Regionales, S.A.