FERNANDO MERINOPALMA.- Franco Battiato
viene desarrollando una exhaustiva gira
europea, y esta noche, a las 22 horas, el
polideportivo Galatzó acogerá su recital
número siete en España. Le acompañará una
formación integrada por base rítmica (bajo,
batería), una pequeña sección de cuerdas
(cuatro arcos), guitarra, piano, teclados y
dos voces para hacer los coros. Además en
cuatro temas el compositor e intérprete de
Catania compartirá escenario con su maestro
y filósofo, Manlio Sagalambro, a quien está
ligado artísticamente desde hace diez años.
Ambos preparan el guión de la película que
comenzará a rodarse el próximo octubre con
Battiato ejerciendo labores de
dirección.
Dejando a un lado el obligado
repaso a los interiores de su álbum número
veintiuno, Ferro Battuto (Hierro forjado),
el mapa general del repertorio se decantará
por el repaso antológico sin faltar
referencias a Nómadas, Quiero verte danzar
o La estación de los amores porque «son
temas que no pueden faltar en una
antología». De una duración que se mueve en
torno a los cien minutos, el concierto de
esta noche lo define Franco Battiato como
una propuesta «que se ajusta a mis
preferencias, y donde tienen especial
cabida las formas que más aprecio en mi
trayectoria».
Su trayecto reciente está
confeccionado de cara a la galería
internacional una circunstancia que no
evita su propensión al misticismo, y el
rechazo de la música fácil: «La canción de
éxito no siempre es arte; sólo sirve al
público que aprecia las cosas ligeras, a la
gente que no adopta una actitud crítica
frente a la colonización cultural. A mí no
me gustan los imitadores, aprecio la
personalidad por encima de todo, y lo que
más me decepciona es la vulgaridad y la
complicidad de quienes la
aceptan».
Artista atípico
Circunstancia
que le llevará a ser tajante cuando se le
pregunta hasta qué punto se encuentra
cómodo con la etiqueta de artista atípico:
«Me parece bien, pues ante todo prefiero
las personas no homologadas». ¿Qué hay de
la libertad? «La libertad es una palabra
muy difícil de aceptar, porque de entrada
ya es duro liberarnos de nuestras propias
esclavitudes».
En esta línea parece
apuntar, asimismo, la película que prepara
en estos momentos cuyo argumento recorre la
vida de un niño de ocho años hasta su
transformación en un adolescente de 21. La
acción se sitúa en los años 60, mientras la
banda sonora se nutre «de canciones e
intérpretes que no llegaron a conocer el
éxito a pesar de que tal vez lo merecían
más que otros». Los temas elegidos para la
banda sonora son versiones originales «que
incluso apenas son conocidas en Italia».
Battiato aporta dos temas que abrirán y
cerrarán la película interpretados por él
mismo.
El concierto de esta noche forma
parte de la agenda de actividades
especiales que confecciona el Ayuntamiento
de Calvià tomando como punto de referencia
el polideportivo Galatzó, próximo a Santa
Ponça, un espacio, explica la alcaldesa
Margarita Nájera, «polivalente, dedicado a
los conciertos que requieren una acústica
especial. La presencia de Franco Battiato
para mí significa una oportunidad
importante por ser un hombre de culto para
muchos de nosotros».